Chile atraviesa un proceso acelerado de envejecimiento poblacional que está reconfigurando la estructura de los hogares y, con ello, las demandas que la sociedad plantea a la política habitacional. La vivienda es el principal entorno donde transcurre la vida cotidiana en la vejez, y el espacio donde se articulan redes de apoyo, cuidado y pertenencia territorial. En ese sentido, constituye un elemento central para el bienestar, la autonomía y la seguridad de las personas mayores.
Sin embargo, el debate público sobre la crisis de vivienda ha tendido a concentrarse en el problema del acceso, expresado en la persistencia del déficit habitacional cuantitativo, dejando en un segundo plano una dimensión igualmente relevante: la calidad y adecuación de las viviendas que ya se habitan, y la medida en que estas responden a las necesidades cambiantes de una población que envejece.
En el documento elaborado por la Pontificie Universidad Católica y Confuturo presentaron el último reporte del Observatorio de Envejecimiento en donde destacó la valiosa orientación de Rosario López, de Fundación Alcanzable, y de Gabriela Rosay, de Fundación Cohousing Chile, quienes compartieron antecedentes y lineamientos actualizados sobre las problemáticas emergentes asociadas a la vivienda para personas mayores en Chile. Agradecemos también a Juan Pablo Grau por compartir y explicar el funcionamiento del modelo de cooperativas de vivienda de ViveCoop.



